sobre el blog

Ante todo, gracias por pasarte por el blog. Y también, gracias por leer, aunque sea en diagonal, este about. Puede que rápidamente pulses x en el navegador. Si no es así, espero que encuentres algo que te guste, que te inspire, que te sirva… ¡Y espero que vuelvas!

¿Por qué intensita Spain?

La parte de Spain es más sencilla. Soy de aquí. Por otra parte, a veces las cosas en inglés suenan más cool, sobre todo cuando estamos hablando de marcas y seudónimos, etc. Y además, ¿hay algo más español que la marca «Made in Spain»? Por último, podría decir que el inglés forma parte de mi vida, y aunque sonaría muy rimbombante, no sería del todo cierto puesto que ya no lo siento como parte de mí, o al menos, como parte de lo que me representa. Sólo está relacionado con algo que sé hacer, o que he hecho, y que me resulta útil en mi mi vida… Pero desde hace bastante tiempo me muestro reticente a que forme parte de mi representación en el mundo. Algo así como lo que le pasa a Mark Wahlberg con su pasado como Marky Mark.

La palabra clave es intensita, un diminutivo del adjetivo «intensa» nominalizado. Merece especial mención este sufijo nuestro —de todos los que hablamos español, ya sean nativos o no— que sirve para indicar un montón de cosas: familiaridad respecto a lo que lleva el sufijo; denotar un tamaño más pequeño de lo habitual —aunque sin juzgar, que para juzgar ya nos sobran las maneras, o al menos, con el sufijo, no lo haríamos cruelmente, ¿o sí?… (¿Qué quieres decir realmente cuando dices «grandecita»?)*; para marcar de forma despectiva una característica; and last, but not least, también indica ironía, muchas veces como matiz extra de algo más.

Estamos acostumbrados a «Ya he echado la lagrimita» (yo me lo digo a mí misma), «¿Estás tontita?» (aunque eso también vale para los chicos, y también me lo digo a mí misma), y por supuesto, nuestra protagonista, la magnífica aserción «Es una intensita (de cojones)». Aquí en España sabemos que esa combinación en concreto (intensa + el sufijo) indica un juicio negativo. No voy a entrar en el terreno sociolingüístico ni estudios de género, ni nada por el estilo. Aunque, ya que esto es una presentación, sería conveniente mencionar que estoy del culto a lo femenino hasta el mismísimo coño.

He escogido esa palabra para que represente este blog porque me identifico con ella. Por supuesto, soy plenamente consciente de que se me llega a ver como una intensita en el mundo real. No me arrepiento; al contrario, lo acepto, lo vivo, y en ocasiones lo sufro. Sí, decido manifestarme como una mujer intensa a veces. Es importante la aclaración… Tengo algo de caleidoscopio —como todos, si miramos un poco más de cerca y con interés. De hecho, el hombre que llevo dentro me ronda de vez en cuando, ese que algunos días aparece en el espejo, o le siento en la forma de moverme y de mirar.

En esta elección de palabras hay algo de cabreo. Hay algo de autoafirmación. Hay algo de a tomar por culo.

Quizá podrías verlo en los restos de una pegatina en una señal de carretera costera al sur del sur, como si… Me pregunto qué sería: ¿Una marca? ¿Una forma de ser? ¿Una (re)afirmación? ¿Una caricatura?

¿Qué te vas a encontrar aquí?

De todo. No es blog de escritura per se, pero la encontrarás. Tampoco es personal, en el sentido de bitácora, pero si habrá reflexiones personales. Mi propósito es obligarme a publicar totalmente libre, sin miedo a lo que pueda pensar cualquiera que, por alguna extraña circunstancia, llegue hasta aquí. Hay también fotos originales, a veces con algo de CANVA. Si no es original, estará incluida la fuente de la imagen.