Ya lo dije en los comentarios. Qué bonito cuando inspiras a alguien en positivo. Creo que eso es de lo mejorcito que te puede pasar en este momentito que es la vida, que puede parecer eterno o efímero, depende a quien preguntes y cuando lo preguntes.
Esto también pasará.
Categoría: pure Intensita
-
-
No éramos Joel y Idabel.
No bastaba con ir llorados de casa, no; ni siquiera podíamos decir que a veces lloramos (pero no se lo digas a nadie). Aunque lo hice, a base de bien, y sin derecho a réplica —a darte un tortazo porque habías visto que era exactamente lo que parecía ser*.
Ya no puedo recordar mi peso sostenido por ti, cuando descendíamos hacía el arroyo, y es como si nunca hubiera ocurrido.
No sé si quiero dejarlo todo atrás; me resisto a abandonar el jardín, porque allí podrías encontrarme, mientras yo me pierdo.
En un sendero nunca transitado, se pueden empezar las cosas de nuevo.
Pero no somos Joel y Idabel.Quiero ser la persona que no necesita ser otra persona para que a ti te interese, para que tú la quieras.
Puede que ya lo sea, aunque no pueda verlo.
Quiero ser la persona que no necesita otra oportunidad, porque la oportunidad se la da ella misma.
Porque me lo merezco.
(*) Si alguien pilla esta referencia, le doy un Sugus (no va a ser todo literatura americana fina).
-
Creo que la astrología es sólo otra forma de explicar esto que estamos haciendo aquí, que no deja de ser una manera de estar entretenido; como se suele decir, choose your poison: religión, astrología, política, deportes… (Este argumento tan bien explicadito me hubiera venido bien hace un año, para no parecer alguien que tiene cosas que ocultar, y no buenas precisamente)
Lilith es un «punto entre la Tierra y el punto más alejado de la órbita lunar alrededor de la misma». El signo en el que cae Lilith en tu carta natal, así como la casa, aportan algo más, y te ayudan a desenvolverte según esta forma de ver la vida. Según la corriente o los atrólogos que sigas, van a adoptar una postura más feminista o sicológica o de otro tipo…
Lilith no tiene un regente oficial, aunque muchos astrólogos sugieren a Escorpio como su reina, dada su asociación con el sexo, la muerte y otros tabúes. Aquí se siente en casa, bendiciéndote con amplificados poderes de seducción, vista para los negocios y conexión psíquica. (Original)
Podría hablar del primer poder… pero mejor no. Del segundo, matizaría que no es vista para los negocios; es más bien estar pendiente de un montón de cosas, de ver los fallos, y saber elegir, pero de negocios, nanay. Y lo último, sí, es cierto, y desarrollándose cada vez más.
Respecto a las implicaciones de tenerla en casa 11, me resuenan sólo algunas cosas, como siempre: gran dificultad para encajar dentro de los grupos sociales —sí, soy peculiar. Y no me valoro lo suficiente, por tanto vibro de tal manera que atraigo situaciones que demuestran que no lo soy. Lo que puede aportar un enfoque más psicológico de la astrología son afirmaciones que una persona con la Luna Negra en casa 11 podría repetirse para ayudarla efectivamente en el día a día, en su vida real, y no quedarse en una lectura de cómo eres (¡ya sabemos cómo somos! Aunque a veces que te lo digan puede ser útil).
Aunque sea diferente, soy suficiente, y tan valiosa como los demás.
En mis relaciones, permanezco fiel a mí misma y promuevo la autenticidad en los otros. Mis conexiones sociales se basan en la confianza, honestidad y respeto mutuo.
Atraigo a personas que aprecian mi genuina naturaleza y que, a cambio, muestran su verdadero ser. (Original)
Quién no querría tener en todo lo alto a alguien como la Lilith de la canción de Mastodonte, saber que te habita, que te fortalece, que eres capaz de todo, y que encima puedes inspirar a los demás. Lilith – Mastodonte

Ese texto es de nov. ’24. No tendría que haberlo compartido entonces. Malos entendidos. O estaba haciendo experimentos y poniendo a prueba. O simplemente me estaba reafirmando, coño. Ahora lo recupero sintiéndome más fuerte, añadiendo la firmante.
-
Porque hay algo dentro de mí que no quiere morirse, que quiere experimentar, salir ahí fuera, manifestarse; algo que me grita, que me empuja, que no me deja en paz; algo que siente que tiene pleno derecho de existencia a pesar de haberse sentido abrumado y perseguido y puteado.
Ni la vida ni el mundo es blanco o negro, todo es gris con algunas pinceladas (o explosiones, aunque de esas no he visto muchas) de color. A mí me gustan las cosas bonitas, pero lo que más me gusta son las cosas de verdad.



Debe estar conectado para enviar un comentario.