Ver otro continente desde el bus para ir a uno de mis sitios favoritos es algo que se sale de lo habitual, en términos generales. No he podido evitar que lo sea —un sitio especial— a pesar de que para mí estos viajes tienen un regustillo a peregrinación, o de visita al cementerio… Podría ir en coche, es un trayecto asombroso que he llegado a disfrutar —hay demasiado puto coche.

Me hace pensar en mi posición actual de persona en el mundo, pequeña, con sus cosas… Me doy cuenta de que ahí enfrente, la Directiva Máquinas, el ideal griego o mi forma de desenvolverme en el mundo son papel mojado. Realmente, no hace falta irse a otro continente. Solo con mirar a la ventana de enfrente, a las parejas de los áticos por encima y por debajo, doblando las sábanas después de diez días de lluvia, pero rápido que nos toca cerveza, y soltar algún «Qué pena de terraza, ¡cómo la tienen!» ocasional. Es un fastidio vivir en comunidad, sobre todo si te gusta que las cosas estén de una determinada manera. A todo el mundo le gustan las cosas de una determinada manera, y hace lo posible para que eso no cambie… Siempre ha sido así.
…

Manteniendo el statu quo *.
Algo que me pone de muy mala hostia es esa frasecita
que cada vez es más habitual en los muros de las ciudades:
«Los muralistas no pintamos grafiti».
¿No se dan cuenta que si no fuera por el malvado grafiti,
ellos seguramente no estarían dejando su impronta subvencionada?
* Statu quo se pronuncia [estátu-kuó] 🤯
…

La globalización es una mentira que nos hemos contado, que nos viene bien. No negaré que ver a una chica de Tanzania observando el interior del frigorífico esperando una revelación del Oráculo de Delfos me recuerda lo que nos une, pero hay otros mundos, y justo en el sitio donde resido conviven a diario.
…

Todos a una, a la fuerza.
—¿Dónde quedamos?
—En los globos.
.
Es probable que para la supervivencia en estos tiempos de mierda sea más importante conocer qué les pasa a los venezolanos que saber por qué un sobaco huele más fuerte que el otro. Aprovecho para compartir mi teoría no validada por ningún ente artificial ni humano: las diferentes actividades de los órganos y glándulas producen diversos productos de desecho y toxinas en el organismo, y tendemos a usar un hemisferio cerebral más que el otro (a veces, ni eso). Seguramente sea la axila contraria.
…

…
A mí eso de la supervivencia ya me viene de fábrica, es algo más atávico que social. Así me va. Prefiero curiosear cómo somos, cómo funcionan las cosas, de qué somos capaces para lograr alquimia, hacer magia, y que algo ahí fuera cambie. Y eso también podría ser comunidad, pero no, no lo es.
…


Comentarios