Escribo esta entrada desde el dolor del la zona sacro-coxígea, con el que llevo más de dos semanas. Me ha dicho la fisio que se estaba reestructurando toda la columna, a pesar de que el impacto lo tuviera en esa zona concreta. De fondo, se oyen los cipreses vascular sobre su tronco. Ellos no están fuera de sitio: crecen rectos, sin problemas —cuando y donde deben—.
Estoy leyendo Hamlet. Me avergüenza admitir que todavía no había leído este tesoro, fuente de una numerosísima colección de expresiones e incluso conceptos que forman parte de nuestra cultura y del lenguaje como lo conocemos hoy día, aun 400 años después de su publicación.
«The time is out of joint» es una de las citas más famosas de Hamlet. Una de las traducciones habituales para este verso es: El mundo está fuera de quicio.
Comparto lo que dice Derrida, porque él lo explica muy bien en su Specters of Marx, que no sé si algún día tendré co**(***) para leerlo:
In “The time is out of joint,” time is either le temps itself, the temporality of time, or else what temporality makes possible (time as histoire, the way things are at a certain time, the time that we are living, nowadays, the period), or else, consequently, the monde, the world as it turns, our world today, our today, currentness itself, current affairs: there where it’s going okay (whither) and there where it’s not going so well, where it is rotting or withering , there where it’s working [ça marche] or not working well, there where it’s going okay without running as it should nowadays [par les temps qui courent]. Time: it is le temps, but also l’histoire, and it is le monde, time, history, world.
Dejando atrás este rollo fascinante (no va con segundas), añadiría lo siguiente como humilde filóloga inglesa que soy. Out of joint significa dislocado, desencajado, fuera de sitio. Y si miramos el sustantivo en concreto, nos vale para señalar una articulación, una bisagra, un porro, y hasta un tugurio. Como adjetivo, joint significa conjunto o colectivo. Además, hay un par de expresiones reseñables: to put somebody’s nose out of joint es bajarle los humos a alguien, y to throw somebody’s plans out of joint significa estropearle los planes a alguien, que es lo que me está pasando…
Esta semana he tenido que volver a replantearme otra vez la idea de hacerme técnica de prevención de riesgos. Ahora he de esperar a junio a ver si entro en el máster de la pública: después de todos los intentos, parece la única solución. Mientras tanto, no sé qué voy a hacer con mi vida. Supongo que lo que llevo haciendo los últimos meses: nada concreto, aparte de mudarme de un sitio a otro; por ahora, he dejado de prepararme lo de PRL. Veo el horizonte muy negro, marcado por el puto Cambridge Assessment. Con lo que me gustan a mí las academias y los niños (!).
Por lo que estoy relatando, uno puede deducir que llevo out of joint bastante tiempo, y de muchas maneras. Es exactamente así. Algo que me escuece especialmente es estar fuera de un colectivo: estoy desunida completamente, no formo ningún co-algo o co-alguien.
Así que el otro día ya inauguré la casa, echando la lagrimita de rigor. Se me ocurrió ponerme a leer un blog de uno que dejé de seguir (si seguís intensita, ya sabéis de qué va la historia) y solo leer una frase, una maldita frase con sujeto y predicado de esas que se estudian en clases de ELE A2, me provocó el llanto. Porque la ausencia se hace presencia: la falta de arraigo, el éter emocional, que daría igual que me muriera mañana. Porque la gente por ahí, vive. Y yo me doy cuenta de lo muerta que estoy.
Llevo ya semanas pensando que lo mío no vende. No. No puedes ganarle a un padre muerto por cáncer con uno que al ver el panorama familiar (de la madre de la hija, de la suya…), se sale del cuadro (eso sí, pagando la pensión más que religiosamente), y al que no ves en tu puta vida; ni vale haber sobrevivido con 6 años a un incendio porque tu padrastro te dejó sola, y mientras veías Barrio Sésamo, la casa se lleno de humo, tres días en coma, etc.; o que poco antes o poco después tu abuela paterna (?) te cogiera del cuello un día y te zarandeara echándote la culpa de no sé qué.
Lo único que hace esto es separarte de la idea de lo que debería ser una persona que le gusta a la gente, elegible, adecuada. Padres muertos por cáncer: sí. Padres que se van y no miran atrás: no. Y no os cuento si tienes una relación con tu madre algo especial. Una de las grandes paradojas humanas es que la persona que te ha dado la vida te acabe quitando las ganas de vivir. Sumamos lo del tema profesional y, ¡cantamos BINGO! Sin mencionar las cositas de salud…
… que son lo suficientemente fastidiosas para joderme más que de vez en cuando, pero no para morirme. Yo no tengo cáncer, y dudo de que lo tenga, porque eso sería una salida muy fácil —y ahora digo que no me trataría, y eso lo sabe quien lo tiene que saber; pero quién sabe si acabaría pasando por el aro o no—. No me veo con cáncer. Lo mío es algo a fuego lento. Yo soy muy de a fuego lento en general. Solo que nunca se acaba de cocinar nada de nada.
EXTRAS
Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez… Vaya, siempre pensé que llegaban hasta el 10, y resulta que es hasta el 12. Y, por cierto, casi 40 años después, he acabado estudiando la química del fuego. También soy muy de mirar a los demonios cara a cara.
Los términos «whither» y «wither» suenan exactamente igual: solo puedes saber de qué significado se trata si lo ves escrito (este es uno de los temas centrales de la teoría de Derrida). ETC
/ˈwɪðə/ WITHER: ¿Eso se está muriendo/extinguiendo? The almond tree by the country road is withering away. It could be the plans… It could be me…
/ˈwɪðə/ WHITHER: ¿A dónde va algo?












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