[Grupo de WhatsApp] Perdida en Madrid

¿Sabíais que en el edificio de la mítica escena de El día de la bestia había un hotel? Seguirá allí. Un sitio como otro cualquiera para perder la virginidad. Insulso. Aséptico. Falso. ¿¡Qué coño estoy haciendo aquí con este tío!? *

Esa manzana se convirtió en el emblema del centenario de la Gran Vía de Madrid. Ese año estaba en la capital. Asistí a alguna exposición relacionada y me compré un imán con el logotipo del centenario. ¿Quién tiene un imán con el lugar exacto de la primera invasión del introito vaginal? Yo no: hace tiempo que lo tiré. Hay cosas que es mejor no recordar.

Hace demasiado tiempo desde la última vez. No sé cuándo volveré porque me faltan excusas: tengo que solucionar otros asuntos, mi campo de batalla ha cambiado. Pero cuando voy… disfruto hasta del viaje: los trayectos en autobús me inspiran. Admito que hay algo de orgullo en esa familiaridad que aún conservo, pero no podría volver a vivir allí —aunque la última vez que fui tenía que regresar a Algeciras: esa vuelta fue dura. En Madrid me siento un poco menos desconectada de la vida, aunque todos vayan a lo suyo, aunque sea una intrusa. Será porque todos estamos de paso, forasteros en un mundo que intentamos hacer nuestro, y que se escapa con cada palada.


Creo que hace poco me han propuesto un trío con Jacob Elordi. Como no me quedó muy claro, tuve que preguntar. Me han dejado en leído. Se lo habrán montado ellos dos.


^ Gracias por cortar conmigo por SMS… Entonces podías escribir sin mirar el móvil —lo recordé ayer viendo de nuevo INFILTRADOS, Martin Scorsese. ¿Me estás diciendo que no tiene doble s? ¡Qué disparate!