Llevamos mal no tener el control, y al tiempo no podemos manipularlo en absoluto, aunque nos mentimos con los relojes, las horas, los minutos, los segundos… incluso llegando a adjudicar carácter mágico a los números. ¡¿Que tendrán que ver las 11:11 con una flor que florece y se marchita?! Y sí, lo hace con tiempo, pero fuera del tiempo de mentira.
Si no sabemos cuándo empezamos y cuando acabamos… ¿cómo nos va a faltar tiempo?
Solo son dos ideas muy dispares y exiguamente desarrolladas, pero se puede observar que este tema da para mucho, y no sería una pérdida de tiempo… Aunque hoy quiero usar el mío para otras cosas… Mejor, os dejo con alguien que sí sabe hablar del Tiempo.
Mi tiempo no vale tanto;
quien lo hizo no nos lo vendió.
Frase que le dijo en una ocasión Céleste Albaret,
la gobernanta de Marcel Proust, al autor.
Es parte del texto en la novela de Proust En busca del tiempo perdido
«Por el camino de Swann», pág. 74, Alfaguara (2024).
Esta información se encuentra en nota al pie de la traductora,
Mercedes López-Ballesteros. (He citado en formato JIMENAPA 😄)


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