
Un regalito energético y visual para todos lo que se pasen por aquí…
Los leños y yo no hablamos mucho últimamente.
Ellos hacen lo suyo, y yo lo que puedo, y punto.

Un regalito energético y visual para todos lo que se pasen por aquí…
Los leños y yo no hablamos mucho últimamente.
Ellos hacen lo suyo, y yo lo que puedo, y punto.
Hace poco leí un post o un comentario (era una conversación entre CatBallou & Jöiel – ¡¡la ö me ha salido a la primera con el teclado (porque estaba en CAPS!!) donde creí encontrar un concepto que se infiltró en mi cabeza… o en el corazón. Ni siquiera fueron esas las palabras exactas; lo que recibí fue la imagen de sonrisas de cristal.
Las sonrisas de cristal son aparentemente delicadas pero en absoluto frágiles, y sobre todo falsas. A una sonrisa así le resbalan los comentarios de cualquier categoría de subnormal, los actos mezquinos, la injusticia, pero también los gestos tiernos, la bonhomía, y resiste hasta la verdad, la lógica o la realidad más adversa. En definitiva: esa sonrisa se mantiene impertérrita ante cualquier situación. Es la sonrisa Profidén con la chispa del cristal que brilla.
Las sonrisas que se rompen no son de cristal… Todos hemos sentido cómo se nos rompía una sonrisa. A veces es solo el aviso, la grieta por donde empezamos a resquebrajarnos… para acabar rompiéndonos por entero.
«Si brillo por fuera es porque ardo por dentro»
Himno para los que están jodidos
(Estoy escribiendo este post con una idea que me ronda mi cuerpo físico y no sé cuantos más esotéricos: ¡Qué vergüenza de vida, quillo! Pero no creo que vaya a escribir sobre ello: voy a hacer como que no está tan mal…)
No sé qué me ocurre, pero no logro ponerme a escribir y publicar algo decente. Me siento aterrizando aún… Tengo ideas, pero me falta algo… No sé si será energía (volver a tratar de que no me controlen todo el día, entre otras cosas, cansa mucho); influye haber vivido en 7 casas en los últimos 4 años —en esta, que parece ser algo más definitivo, por ser la casa familiar final, aún estamos poniendo las cosas en orden—; adaptarse a tantos sitios nuevos cansa: de nuevo, una habitación/vida que tengo que llenar/ordenar/organizar. Por otra parte, me estoy recuperando de la caída. He tenido dos veces la regla aquí y no sé ni cómo ha pasado el tiempo tan rápido… Estoy a 1000 metros más de altura: he pasado de estar al nivel de mar a estar rodeada de montañas. O quizá sea la posición de los astros: estamos en época de eclipses, Júpiter entra directo en Cáncer… Necesito fluidez mental… Necesito conectar con lo que tengo delante… O mejor aún, desconectar de todo completamente.
