
Si vierais este estado de WhatsApp, ¿qué pensaríais de la persona que lo ha subido?

Si vierais este estado de WhatsApp, ¿qué pensaríais de la persona que lo ha subido?

Este año he experimentado en varias ocasiones algo que nunca me había sucedido. En plena explosión emocional, en diversas situaciones y con audiencias totalmente opuestas, me han interrumpido con comentarios que nada tenían que ver con lo que (me) estaba sucediendo. Por ejemplo: «En ese restaurante se come muy bien» (Es una adaptación: prefiero no dejar inmortalizado aquel momento, y además esta versión viene a colación del texto).
Primero, te quedas como en “pausa”; sientes un frenazo de la locomotora, te caes del asiento, y te levantas por puro reflejo. Luego, puede que sueltes un bufido o que te rías a carcajadas. Me he convencido de que eso debe de pasar por algo, aparte de por elegir mal el momento y el interlocutor ;) (Hey! You live and learn, right?) Soy muy buena alumna, eso sí.
Aparte de un recordatorio de que hay que seguir echándole ovarios (más, más, ¿más?) me percaté de que hay otra faceta de mí que también sale ahí fuera, y la lía; o no, y pasará completamente inadvertida. Soy una persona creativa y últimamente me he sentido más inspirada. Primero por eso de las mariposas, y luego porque llevo muy mal no poder ser yo misma y tener que mostrarme a medio gas; e inconscientemente he sacado todo lo suprimido por otros canales, con más intensidad, y a modo de prueba (¿No quieres arroz? Toma dos tazas. Y si no…)
Cuando desarrollamos cualquier tipo de arte compartimos nuestras entrañas. Sacamos nuestras movidas más íntimas ahí fuera, a la intemperie. Claro que en ocasiones se inventan situaciones y personajes, pero somos nosotros quienes lo escribimos, lo pintamos, lo cantamos, quienes movemos los hilos… Y toda esa pasión, ese dolor, ese trabajo, y por último, la ilusión por compartirlos… seguramente pasarán desapercibidas. No tendrán ningún efecto en el exterior. Lo que probablemente ocurra es que la persona a la que le hayan llegado haga NEXT, e incluso se planteé si pide chino o pizza: otras movidas.
Pero eso no nos puede frenar. Yo me digo: «No te permitas negarte a ti misma». CREA, exprésate, haz lo que tengas que hacer, di lo que tengas que decir y siente lo que tengas que sentir.
Estoy aprendiendo a hacer alquimia, a dejar parte del drama para la página, para lo que creo y comparto (a veces). Y aunque me esté costando muchísimo, estoy aprendiendo algo muy necesario: a darle al next yo también, de vez en cuando. Aun así, y aunque haya intentado convencerme a veces de ello, me niego a vivir en un mundo en el que haya que venir llorado de casa (procuraré hacerlo a solas sin que me interrumpa nadie). Seguiré usando y transformando ese dolor para obtener algo bueno, hacerme mejor, conocer hasta dónde puedo llegar y lo que puedo sentir. Habrá momentos en los que no podré; entonces quizá, me pille comida para llevar.
JiJi (dic ‘24)
El póster es original de entonces. El pre-póster / pre-estado rezaba Me he puesto a escribir lo que pensaba sobre escribir y me he venido arriba. No esperéis algo a lo Jerry Maguire. (Lo sé porque así se llamaba el archivo descargado de Canva, y me he percatado de que tenía Maguire escrito mal: MacGuire, aunque creo que no llegué a subir ese pre-estado).
Ya ha pasado más de un año desde que escribí el texto (la versión original es de noviembre del 2024), desde que tuve la feliz idea de compartir el link de Google Drive por estado de WhatsApp, junto el póster, lo que me estuvo torturando durante semanas. Desazón. Dolor. Machaque. Catatonia. Fue subir este texto, y otro mucho más íntimo, lo que yo creí que tuvo consecuencias nefastas, lo que consideré (y a veces creo que aún considero) uno de los peores errores de mi vida (y que probablemente no lo sea tanto: mi vida ya es un puto desastre sin la ayuda de los estados de WhatsApp).
Afortunadamente, el momento del no-restaurante cada vez me queda más lejos en la memoria, y de hecho me he llegado a reír recordándolo (pobre Julio, sólo quería que me callara la puta boca… Y no, no se llama Julio, pero hay una historia ahí, cómo no).
Ese texto bisagra también lo publicaré dentro de la nueva categoría Recovery, llamada así porque es material recuperado de los confines tecnológicos de entre las diversas carpetas del portátil, la nube, etc.: cosas que tenía escritas desde hace tiempo desde una verdad y un corazón tan grandes y aparentemente poderosos, que he considerado sacar afuera por fin, en un foro muchísimo más adecuado, siendo más consciente de los motivos, y estando mucho más conforme con lo que hago.
Tuve mi época de querer llamarme JiJi. Me duró poco.

El domingo pasado me levanté a las 5. Terminé de bajar todas las cosas al coche, con la suerte de que ya no estaba lloviendo y pude hacerlo tranquilamente. Me encantan las ciudades un domingo a esas horas. Están limpias, vacías, son la promesa de…
The city seen from the Queensboro Bridge is always the city seen for the first time, in its first wild promise of all the mystery and beauty in the world.
No sé yo si alguien que llega al puerto de Algeciras en barco tiene esta sensación… Jajajaja… Lo digo porque yo vivía por esa zona, y mi coche estaba en frente del puerto, en el Llano Amarillo —creo que ya he mencionado este parking público, un sitio en el que me han sucedido… cosas extrañas pero bien. Por cierto, resulta que compré una camiseta con esa cita de la novela, y yo ¡¡¡sin saberlo!!! Los diseños de las camisetas pueden ser lo más random del mundo. Aunque en este caso iba a colación, solo que estaba oculto…
Bueno, como yo no soy F. Scott Fitzgerald, que escribió cosas como «Ninguno de nosotros podía ignorar el apremio estridente y metálico del quinto comensal», os tendréis que conformar con lo que hay. También podéis leer El gran Gatsby. Qué novelón, joder 💛
Cuando terminé de bajar todo, me grabé dejando la habitación de alquiler —porque el casero estaba missing in action desde hacía semanas. Me fui, por fin, de un piso en el no pude ducharme en los dos meses que estuve allí. Lo hice un par de veces, pero meter los pies en agua a temperatura de infusión que se ha quedado fría en un baño-cueva tiene sus consecuencias. Tener que ir al gimnasio (al que pensabas apuntarte) a ducharse es un fastidio. Como ha llovido lo más grande, muchos días tenía que claudicar y lavarme en casa por partes, porque no podía volver a casa echa una sopa. Quero pensar que lo poco que entrené durante ese tiempo me ha servido para reforzar y mantener mi estructura, que ha sufrido un percance…
Me largué del puto piso, eché gasolina de la barata y cogí carretera y manta.
A día de hoy el casero sigue vacilándome respecto a la fianza. Ojalá pudiera publicar el audio que me ha enviado. Un sick de mierda, es lo que es.
Podría contar mucho sobre lo que me ha supuesto estar compartiendo piso, en ese y en el anterior. He llegado a una conclusión que se resume en una palabra: CARAVANA. Ya sé lo que es estar sin ducharme en condiciones, así que estoy preparada para la vida en un espacio reducido y con pocas comodidades. En cambio, no tendría que aguantar olores corporales o de otras clases ni que me tocasen los cojones de tantísimas maneras.
Me jode muchísimo haber compartido cosas muy importantes para mí con gentuza, lugares clave que han sido manchados, y haber perdido oportunidades por pensar en los demás… ¡con una compensación de mierda! No es que yo espere nada, pero que encima te hagan putadas, y gordas, NO.
Estos meses me he dado cuenta de que no me gusta la gente. Después de semejante afirmación, no me creeríais si os digo que, por defecto, yo pienso en los demás, y procuro su bienestar. Pero es así. El problema es que ahí fuera no funciona de la misma manera. Además, me cuesta muchísimo encontrar a gente que esté a mi altura. Total, que a la mitad de los 40 me he dado cuenta de que no soporto al personal, que estoy harta de tanto gilipollas y de sus putas mediocridades. Que se acabó. Me sobra el 99% de la gente.
Ha pasado una semana. Este lunes por la mañana me caí en la nueva casa, en la que va a ser la casa familiar a partir de ahora: buen comienzo. La caída podía haber sido mucho peor, así que estoy agradecida. Lo voy llevando bien, aunque con molestias y muy lentamente. Espero no tener que acudir a fisioterapia porque este es un pueblo muy pequeño y tendría que ir en coche a no sé dónde. Veré cómo evoluciona la cosa. Más allá del pronóstico y el tratamiento, aquí ha habido cosas raras, llamémoslas energéticas: otra de la razones por las que no voy a compartir mi vida con nadie extraño a partir de ahora. Ya me enfrento yo a movidas a diario como para encima lidiar con cositas raras de gente del trópico. NO.
Esta caída ha trastocado bastante mi primera semana en esta casa, que además la he disfrutado a solas (hoy se me acaba el chollo). Soy una persona muy activa, y estar en este estado me coarta. Hay muchas cosas que hacer, y no he podido llegar a todo… teniendo además que gestionar—lo que lleva tiempo y esfuerzo—pérdidas de agua y goteras, para evitar otras caídas. Al menos ayer no llovió y estuve más libre en ese aspecto. A pesar de todo, he podido disfrutar de varios momentos, incluso de grabarme cantando copla, el mismo día de la caída, por la tarde-noche. (¡Qué coño tiene la niña! 💛)
¿Cómo será la nueva semana? ¿Qué tendré que contar el próximo domingo? De hecho, ¿llegaré al próximo domingo?
Hoy comparto un montón de cosas random que se me han ocurrido recientemente, y otras que quería comentar desde hace tiempo.

La entrada Sensei en realidad acababa con esta frase de abajo, pero me faltó valentía para publicarlo entonces. Dicen que todo aquel capullo que te jode en mayor o menor medida, es un maestro, y yo, que soy una esponjita… [s̠] Pero a veces, hay que decir…
Hay lecciones innecesarias y maestros que no están a mi altura.
Os confieso que lo mío va por quinquenios: me cuelo de un tío cada 5-10 años aproximadamente. De este último no llega al añito y medio, y qué meses, y qué hombre… Así que no sé cómo ni cuándo acabará la cosa, al menos, en esta parte de charco —con eso quero decir, en mi caso. En el suyo… me sorprendería que se acordara de mi nombre, aunque tengo cierta sospecha de que sí, pero no quiero pensar que son mis ganas… Es complicado en este asunto separar mis instintos cada vez más desarrollados con el enchochamiento.
Es difícil dejar de querer a alguien que no conoces realmente.
Esa frase es de Cosas que nunca te dije, de Isabel Coixet [x]. Me encantó. Descubrí un perfil de Lili Taylor que no conocía. Y coño, qué bien le sentaron los años al McCarthy. Confieso que soy del #teamcrianza

Entradas recomendadas de la semana ~o algo así~
He creado en exclusiva este icono para Gotham, que escribí hace bastante. La magnífica entrada de CatBallou me la ha recordado… En la entrada de Sheila, el coño está de prestado por interés, pero quería recomendarla, y punto 😏
Mis entradas más populares de la semana ~o algo así~
Algo interesante con lo que me tope estando aún en Algeciras (esta semana no he estado para andar de researcher online)
Las voces puta y puto y sus equivalentes en otras lenguas han sido objeto de estudio en trabajos sobre tabú, en tanto que pertenecen al ámbito de la sexualidad y esta, como dijimos, es uno de los ejes semántico-cultural que genera mayor interdicción en todas las lenguas del mundo. Además del sexo, la muerte, la enfermedad, la divinidad y religión, las secreciones del cuerpo, la limpieza y la suciedad, el parentesco, los alimentos, el fenotipo y el comportamiento social asociado a habilidades cognitivas del ser humano son los diez espacios culturales y cognitivos que alimentan el tabú en la mayoría de las lenguas. [LINK]
Con comentarios así, da gusto estar en WordPress…
Querida Jime, pues si estás ahí, en ese punto, sabemos que duele, pero si es consuelo: solo la gente valiente, que se ama a si misma elige pasar el fuego rumbo a ser más su esencia y estar más conectada. Totalmente al revés del modo en que se vive hoy en día: disociado. Tomate tu tiempo para escribir si lo deseas, no me debes nada, aunque confieso que tus correos son bellísimos. Te mando un gran abrazo.
Sheila Ortiz Terán
Seguramente tendría algo más que decir, pero me duele el culo y tengo hambre. Os he dejado algo de pelo, que parece que os gusta mucho.

Es más o menos lo que significa esta palabra, o eso he deducido. Me pareció precioso y no encontraba el momento de ponerlo en blog. Ahora lo encontré, junto con la imagen. Hay una historia ahí, o más de una…
Os animo a que la repitáis de vez en cuando, sintiendo TODA LA PALABRA, lo que significa, el por qué del agradecimiento… y veréis como toma cuerpo, dimensión. De repente, estás rodeado por un aura.
Fonética: /t͡ɬasohkɑːmáti/ Casi como se escribe. El comienzo tiene su aquel, se pronuncia /t͡ɬ/, un sonido único donde la lengua se coloca para una ‘t’ pero el aire escapa por los lados (Google AI), la z es /s/, la primera «a» es sonido largo, y el acento tónico está en «ma» (lo que a mí me resulta particularmente difícil siendo la anterior vocal larga, porque tiendo a hacer tónica la larga, o larga la tónica). Probablemente, cuando hayáis logrado dominar la pronunciación, se te haya olvidado por qué estás agradecido 😜pero ¡¡no te confundas!! Céntrate en lo que te hizo/hace que el corazón te arda de emoción 💗🔥
Edit: edité un poco la entrada y he añadido mi marca; ya que la foto y el texto son míos, ¿por qué no?
El aspecto del correo electrónico ofrecido por yahoo! ha cambiado radicalmente. Tengo una cuenta de yahoo desde hace más de 20 años, y su diseño no había cambiado sustancialmente: el mismo look cuasi-noventero que funcionaba, y al que no le echaba mucha cuenta porque era la cuenta «B» para esas cosas que no son importantes. Aunque molaba poder cambiar de vez en cuando el fondo (cada 4 meses, cuando sentía que algo había cambiado dentro de mí), y eso que solo se podía elegir entre menos de 10.
Hace unos meses estuve haciendo limpieza en la bandeja de entrada: pasé de 7000 correos a menos de 3000. Eso es mucho borrar (utilicé varios filtros) y mucho revisar. Sin querer se convirtió en un repaso a mi vida: a mis intentos y fracasos de trabajo, de salud, de gente, de cambios de vida… Ya no estaban los correos de alguien que conocí en Adopta un Tío. Aún recuerdo cómo las hacker-hadas me estaban advirtiendo que no siguiera adelante, pero entonces yo no seguía sus señales ni mis instintos como ahora. Uno con el que me escribí durante bastante tiempo, (luego llegó WhatsApp) y cuya historia —que ha durado 10 años, con largos intervalos— ha desaparecido finalmente hace tres meses, tras una decepción de campeonato, que me ha recordado que cuando uno está jodido, es mejor tirar de pastillas, de vino, o, la mejor opción, de uno mismo.
Ahora yahoo!mail es más limpio, más blanco, más elegante, más redondo; en otras palabras: más google, solo que sin colorines. Estoy contenta con el cambio, me gusta.

P.P.D: Si queréis saber más sobre la creación de yahoo, o al menos, una versión de la historia, echadle un ojo a la serie HALT AND CATCH FIRE. Yo la disfruté mucho… Aunque a mí me cuesta poco disfrutar de Lee Pace ;)
P.P.P.D.: Yo también siento que estoy cambiado de look…
Diane,
Son las 17.25 y llevo tres días sin ver la luz del sol. No sé si será el cambio climático o que he traído la lluvia; lo dudo porque no me había ocurrido antes.
La habitación roja de mis sueños se está volviendo gris. Anoche logré escuchar lo que ella le susurraba al oído: «¿Te acuerdas de mí en los días nublados?».
Espero que lo del fontanero no tarde mucho, aunque sospecho que nos están vacilando, Diane. Sin embargo, he aprendido a vivir sin poder ducharme en casa y además, como todo, es temporal: no sé dónde me llevará la misión. En cualquier caso, confío en que, sea donde sea, pueda volver a darme unas duchas reconfortantes.
Gracias por los sujetadores de Victoria’s Secret. Recuérdeme que le envíe unas fotos para que vea cómo me quedan.





Hoy me veía bien y me he hecho unas selfies. Suelo fotografiar el reflejo en el espejo porque casi nunca me veo bien en las propias selfies. Estaba tan emocionada haciendo el tonto que no me he percatado de que el espejo estaba lleno de mierda.
¿Cuántas veces me veo reflejada en un espejo sucio? ¿Qué imagen tengo de mí? A partir de ahora, voy a limpiar el espejo todos los días. Me voy a regalar una visión más limpia de mi misma. En realidad, llevo ya un par de semanas interiorizando esa idea, pero hoy me he percatado de que la porquería real no me estaba ayudando, y el simple hecho de limpiarlo me va a acompañar en esta nueva forma de pensar.
(¡Esta es mi entrada 50!)

+ aquí. Fondo creado por Canva. www.intensitaspain.com
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