Este intercambio es de Medianoche en el jardín del bien y del mal. Es una película que me gustó desde que la vi y la vuelvo a ver de vez en cuando. Hace 20 años me leí el libro en Bristol. Realmente, parece que fue en otra vida.
Ayer descubrí que la canción del comienzo, Skylark, es original de Johnny Mercer, al que mencionan en la película, aunque nunca le había prestado atención a ese comentario —que no sabía quién era ese tío, vamos—. Resulta que esta canción se la dedicó a Judy Garland porque estaban liados, pero había terceras personas (salseo hollywoodiense). La versión que aparece en la peli es de k.d. lang. Siempre consigue que me quede prendada de ella. No es que yo siga a esta mujer, pero descubrí que conozco perfectamente el temazo Constant Craving (qué mayor soy). La he puesto en marcadores. Su versión de Skylark es una preciosidad, así que me inspiró para grabarme. Nunca había probado este estilo, pero creo que de todo lo que he intentado, es de lo que mejor me sale (digo esto con muchííísima reserva 😅).
Ahí grabé Skylark. También es mi nueva foto de WhatsApp. Exponer mi careto ahí no me gusta… Me siento más representada de esta manera, de hecho, es más íntimo para mí.
Hoy es domingo. Aquí ha sido un finde raro por los festivos, así que es como si fuera el segundo o tercer domingo, y ha perdido algo de acidez. El peor fue el domingo «viernes». Total, que me he permitido compartir algunos audios más que he grabado este finde.
Siempre el ensayo sale mejor que los siguientes. Me gustaba más la voz ahí.
Una vez le mandé esto a un tío, Random Blinking Light, de mi (ex)adoradísimo Darren Hayes. La respuesta fue: «No sabía que cantaras».
Esta de hoy que comparto con vosotros es fresca, y es la única que he hecho.
BONUS TRACK
(Me he colado en el audio, es GONE DIRT GONE, he pensado en BABY, y de ahí la Y)
Este año he experimentado en varias ocasiones algo que nunca me había sucedido. En plena explosión emocional, en diversas situaciones y con audiencias totalmente opuestas, me han interrumpido con comentarios que nada tenían que ver con lo que (me) estaba sucediendo. Por ejemplo: «En ese restaurante se come muy bien» (Es una adaptación: prefiero no dejar inmortalizado aquel momento, y además esta versión viene a colación del texto).
Primero, te quedas como en “pausa”; sientes un frenazo de la locomotora, te caes del asiento, y te levantas por puro reflejo. Luego, puede que sueltes un bufido o que te rías a carcajadas. Me he convencido de que eso debe de pasar por algo, aparte de por elegir mal el momento y el interlocutor ;) (Hey! You live and learn, right?) Soy muy buena alumna, eso sí.
Aparte de un recordatorio de que hay que seguir echándole ovarios (más, más, ¿más?) me percaté de que hay otra faceta de mí que también sale ahí fuera, y la lía; o no, y pasará completamente inadvertida. Soy una persona creativa y últimamente me he sentido más inspirada. Primero por eso de las mariposas, y luego porque llevo muy mal no poder ser yo misma y tener que mostrarme a medio gas; e inconscientemente he sacado todo lo suprimido por otros canales, con más intensidad, y a modo de prueba (¿No quieres arroz? Toma dos tazas. Y si no…)
Cuando desarrollamos cualquier tipo de arte compartimos nuestras entrañas. Sacamos nuestras movidas más íntimas ahí fuera, a la intemperie. Claro que en ocasiones se inventan situaciones y personajes, pero somos nosotros quienes lo escribimos, lo pintamos, lo cantamos, quienes movemos los hilos… Y toda esa pasión, ese dolor, ese trabajo, y por último, la ilusión por compartirlos… seguramente pasarán desapercibidas. No tendrán ningún efecto en el exterior. Lo que probablemente ocurra es que la persona a la que le hayan llegado haga NEXT, e incluso se planteé si pide chino o pizza: otras movidas.
Pero eso no nos puede frenar. Yo me digo: «No te permitas negarte a ti misma». CREA, exprésate, haz lo que tengas que hacer, di lo que tengas que decir y siente lo que tengas que sentir.
Estoy aprendiendo a hacer alquimia, a dejar parte del drama para la página, para lo que creo y comparto (a veces). Y aunque me esté costando muchísimo, estoy aprendiendo algo muy necesario: a darle al next yo también, de vez en cuando. Aun así, y aunque haya intentado convencerme a veces de ello, me niego a vivir en un mundo en el que haya que venir llorado de casa (procuraré hacerlo a solas sin que me interrumpa nadie). Seguiré usando y transformando ese dolor para obtener algo bueno, hacerme mejor, conocer hasta dónde puedo llegar y lo que puedo sentir. Habrá momentos en los que no podré; entonces quizá, me pille comida para llevar.
JiJi (dic ‘24)
El póster es original de entonces. El pre-póster / pre-estado rezaba Me he puesto a escribir lo que pensaba sobre escribir y me he venido arriba. No esperéis algo a lo Jerry Maguire. (Lo sé porque así se llamaba el archivo descargado de Canva, y me he percatado de que tenía Maguire escrito mal: MacGuire, aunque creo que no llegué a subir ese pre-estado).
Ya ha pasado más de un año desde que escribí el texto (la versión original es de noviembre del 2024), desde que tuve la feliz idea de compartir el link de Google Drive por estado de WhatsApp, junto el póster, lo que me estuvo torturando durante semanas. Desazón. Dolor. Machaque. Catatonia. Fue subir este texto, y otro mucho más íntimo, lo que yo creí que tuvo consecuencias nefastas, lo que consideré (y a veces creo que aún considero) uno de los peores errores de mi vida (y que probablemente no lo sea tanto: mi vida ya es un puto desastre sin la ayuda de los estados de WhatsApp).
Afortunadamente, el momento del no-restaurante cada vez me queda más lejos en la memoria, y de hecho me he llegado a reír recordándolo (pobre Julio, sólo quería que me callara la puta boca… Y no, no se llama Julio, pero hay una historia ahí, cómo no).
Ese texto bisagra también lo publicaré dentro de la nueva categoría Recovery, llamada así porque es material recuperado de los confines tecnológicos de entre las diversas carpetas del portátil, la nube, etc.: cosas que tenía escritas desde hace tiempo desde una verdad y un corazón tan grandes y aparentemente poderosos, que he considerado sacar afuera por fin, en un foro muchísimo más adecuado, siendo más consciente de los motivos, y estando mucho más conforme con lo que hago.
Tuve mi época de querer llamarme JiJi. Me duró poco.
El domingo pasado me levanté a las 5. Terminé de bajar todas las cosas al coche, con la suerte de que ya no estaba lloviendo y pude hacerlo tranquilamente. Me encantan las ciudades un domingo a esas horas. Están limpias, vacías, son la promesa de…
The city seen from the Queensboro Bridge is always the city seen for the first time, in its first wild promise of all the mystery and beauty in the world.
No sé yo si alguien que llega al puerto de Algeciras en barco tiene esta sensación… Jajajaja… Lo digo porque yo vivía por esa zona, y mi coche estaba en frente del puerto, en el Llano Amarillo —creo que ya he mencionado este parking público, un sitio en el que me han sucedido… cosas extrañas pero bien. Por cierto, resulta que compré una camiseta con esa cita de la novela, y yo ¡¡¡sin saberlo!!! Los diseños de las camisetas pueden ser lo más random del mundo. Aunque en este caso iba a colación, solo que estaba oculto…
Bueno, como yo no soy F. Scott Fitzgerald, queescribió cosas como «Ninguno de nosotros podía ignorar el apremio estridente y metálico del quinto comensal», os tendréis que conformar con lo que hay. También podéis leer El gran Gatsby. Qué novelón, joder 💛
Cuando terminé de bajar todo, me grabé dejando la habitación de alquiler —porque el casero estaba missing in action desde hacía semanas. Me fui, por fin, de un piso en el no pude ducharme en los dos meses que estuve allí. Lo hice un par de veces, pero meter los pies en agua a temperatura de infusión que se ha quedado fría en un baño-cueva tiene sus consecuencias. Tener que ir al gimnasio (al que pensabas apuntarte) a ducharse es un fastidio. Como ha llovido lo más grande, muchos días tenía que claudicar y lavarme en casa por partes, porque no podía volver a casa echa una sopa. Quero pensar que lo poco que entrené durante ese tiempo me ha servido para reforzar y mantener mi estructura, que ha sufrido un percance…
Me largué del puto piso, eché gasolina de la barata y cogí carretera y manta.
A día de hoy el casero sigue vacilándome respecto a la fianza. Ojalá pudiera publicar el audio que me ha enviado. Un sick de mierda, es lo que es.
Podría contar mucho sobre lo que me ha supuesto estar compartiendo piso, en ese y en el anterior. He llegado a una conclusión que se resume en una palabra: CARAVANA. Ya sé lo que es estar sin ducharme en condiciones, así que estoy preparada para la vida en un espacio reducido y con pocas comodidades. En cambio, no tendría que aguantar olores corporales o de otras clases ni que me tocasen los cojones de tantísimas maneras.
Me jode muchísimo haber compartido cosas muy importantes para mí con gentuza, lugares clave que han sido manchados, y haber perdido oportunidades por pensar en los demás… ¡con una compensación de mierda! No es que yo espere nada, pero que encima te hagan putadas, y gordas, NO.
Estos meses me he dado cuenta de que no me gusta la gente. Después de semejante afirmación, no me creeríais si os digo que, por defecto, yo pienso en los demás, y procuro su bienestar. Pero es así. El problema es que ahí fuera no funciona de la misma manera. Además, me cuesta muchísimo encontrar a gente que esté a mi altura. Total, que a la mitad de los 40 me he dado cuenta de que no soporto al personal, que estoy harta de tanto gilipollas y de sus putas mediocridades. Que se acabó. Me sobra el 99% de la gente.
Ha pasado una semana. Este lunes por la mañana me caí en la nueva casa, en la que va a ser la casa familiar a partir de ahora: buen comienzo. La caída podía haber sido mucho peor, así que estoy agradecida. Lo voy llevando bien, aunque con molestias y muy lentamente. Espero no tener que acudir a fisioterapia porque este es un pueblo muy pequeño y tendría que ir en coche a no sé dónde. Veré cómo evoluciona la cosa. Más allá del pronóstico y el tratamiento, aquí ha habido cosas raras, llamémoslas energéticas: otra de la razones por las que no voy a compartir mi vida con nadie extraño a partir de ahora. Ya me enfrento yo a movidas a diario como para encima lidiar con cositas raras de gente del trópico. NO.
Esta caída ha trastocado bastante mi primera semana en esta casa, que además la he disfrutado a solas (hoy se me acaba el chollo). Soy una persona muy activa, y estar en este estado me coarta. Hay muchas cosas que hacer, y no he podido llegar a todo… teniendo además que gestionar—lo que lleva tiempo y esfuerzo—pérdidas de agua y goteras, para evitar otras caídas. Al menos ayer no llovió y estuve más libre en ese aspecto. A pesar de todo, he podido disfrutar de varios momentos, incluso de grabarme cantando copla, el mismo día de la caída, por la tarde-noche. (¡Qué coño tiene la niña! 💛)
¿Cómo será la nueva semana? ¿Qué tendré que contar el próximo domingo? De hecho, ¿llegaré al próximo domingo?
Hoy comparto un montón de cosas random que se me han ocurrido recientemente, y otras que quería comentar desde hace tiempo.
La entrada Senseien realidad acababa con esta frase de abajo, pero me faltó valentía para publicarlo entonces. Dicen que todo aquel capullo que te jode en mayor o menor medida, es un maestro, y yo, que soy una esponjita… [s̠] Pero a veces, hay que decir…
Hay lecciones innecesarias y maestros que no están a mi altura.
Os confieso que lo mío va por quinquenios: me cuelo de un tío cada 5-10 años aproximadamente. De este último no llega al añito y medio, y qué meses, y qué hombre… Así que no sé cómo ni cuándo acabará la cosa, al menos, en esta parte de charco —con eso quero decir, en mi caso. En el suyo… me sorprendería que se acordara de mi nombre, aunque tengo cierta sospecha de que sí, pero no quiero pensar que son mis ganas… Es complicado en este asunto separar mis instintos cada vez más desarrollados con el enchochamiento.
Es difícil dejar de querer a alguien que no conoces realmente.
Esa frase es de Cosas que nunca te dije, de Isabel Coixet [x]. Me encantó. Descubrí un perfil de Lili Taylor que no conocía. Y coño, qué bien le sentaron los años al McCarthy. Confieso que soy del #teamcrianza
Entradas recomendadas de la semana ~o algo así~
He creado en exclusiva este icono para Gotham, que escribí hace bastante. La magnífica entrada de CatBallou me la ha recordado… En la entrada de Sheila, el coño está de prestado por interés, pero quería recomendarla, y punto 😏
Mis entradas más populares de la semana ~o algo así~
Algo interesante con lo que me tope estando aún en Algeciras (esta semana no he estado para andar de researcher online)
Las voces puta y puto y sus equivalentes en otras lenguas han sido objeto de estudio en trabajos sobre tabú, en tanto que pertenecen al ámbito de la sexualidad y esta, como dijimos, es uno de los ejes semántico-cultural que genera mayor interdicción en todas las lenguas del mundo. Además del sexo, la muerte, la enfermedad, la divinidad y religión, las secreciones del cuerpo, la limpieza y la suciedad, el parentesco, los alimentos, el fenotipo y el comportamiento social asociado a habilidades cognitivas del ser humano son los diez espacios culturales y cognitivos que alimentan el tabú en la mayoría de las lenguas. [LINK]
Con comentarios así, da gusto estar en WordPress…
Querida Jime, pues si estás ahí, en ese punto, sabemos que duele, pero si es consuelo: solo la gente valiente, que se ama a si misma elige pasar el fuego rumbo a ser más su esencia y estar más conectada. Totalmente al revés del modo en que se vive hoy en día: disociado. Tomate tu tiempo para escribir si lo deseas, no me debes nada, aunque confieso que tus correos son bellísimos. Te mando un gran abrazo.
Tengo muchos asuntos pendientes en wordpress, pero no he podido atenderlos esta semana y no sé si mañana me dará para todo. Desde luego, no me esperaba que acabaría escribiendo Adán castrado antes de todo eso, aunque la idea de esa entrada la tenía desde hace semanas.
Bear with me… Estoy deseando contestaros a todos. De momento, ¡GRACIAS!
Y hablando de esa entrada…Imagínate que la frase «Is there a problem with a little bit of calesthenics?» la dijo con esa media lengua Alexandria, la pequeña gran protagonista de The Fall —película de Tarsem— y que fue encarnada por Catinca Untaru, que no siguió en el mundo del cine y está totalmente desvinculada al famoseo.
Ello me recuerda que hay posibilidades de brillar, influir en alguien o algo en algún momento, ser parte de la historia, sin tener que mantener en el tiempo ese brillo, y poder hacer después lo que te dé la puta gana. No tenemos que sostener ningún legado. Digo esto con conocimiento de causa: en su día tuve mis momentos en la red, a una escala pequeña y en unos círculos muy específicos y al cabo de los años, me reclamaron no sé qué hostias.
De hecho, abrir el blog supuso dejar de esconderme de aquello.
La vida es eso que ocurre mientras haces planes. Esa frase la vi en un mural en una película que me sorprendió gratamente, KUFFS. Poli por casualidad,. Tiene un argumento entretenido y es muy divertida; es raro que yo me ría viendo una peli, y esta me hizo reír. Acabo de descubrir que a frase se atribuye originalmente a John Lennon.
Llego tarde a la fiesta. Lo sé. Mi opinión importa un pimiento (o una 🍆 ;). También lo sé. En cualquier caso, quería manifestarme al respecto, con una opinión poco popular, para variar. Y no es mi mejor post, lo sé.
Qué manía con querer cambiar a los hombres. Son lo que son, quieren lo que quieren y hacen lo que hacen. A veces son unos brutos, a veces hay que defenderse, y a veces hay que pasar por el aro, como ellos a veces, pasan por los nuestros (y no me refiero a la vagina). No nos rasguemos las vestiduras.
Un fantasma recorre las calles de la urba: cualquier día nos entran en casa. Contratemos al mejor sistema de seguridad para que no se nos cuelen cuando estemos fuera, o dentro. Es peligroso. No nos fiemos. Porque es así como actúan, porque así son. ¿Qué te puedes esperar de esa gentuza?
En cambio, mi templo sagrado, mi cuerpo, lo dejaré en manos del hombre 2.0, el rediseño del deseo masculino, la post-ética, lo que debería ser aunque no sea —la definición de «esquizofrenia» es creer que ocurre una cosa diferente de la que está ocurriendo… Aunque, quién coño sabe que está pasando realmente. Porque esto se mira, pero no se toca. [Y mientras tanto, él… ¡¡SE DESCOJONA!!] No pueden desear lo que desean. Esta mal. No pertenece a la nueva humanidad. No es… ¿no?
Me gustan los tíos que no llevan desodorante ni colonia. Si quisiera follarme un bote de Axe, me ahorraría la suscripción a Tinder y muchas horas de mi vida. Lo tengo clarísimo: prefiero saber cómo huele el tío al que podría tirarme en algún momento —aunque seguramente nunca lo haga. ¡Pero al menos habré tenido la oportunidad de haber olido a un hombre! (Si es que lo era…). ¿No se supone que ese es el principio? (En mi caso, el principio del fin).
Creo que ellos y nosotras podemos formar un gran equipo. y de hecho a veces OCURRE. Por supuesto que hay cosas que no están bien, pero me temo que nos hemos pasado: vamos arrasando. Tanto empoderamiento, tanto endiosamiento… que les estamos haciendo a nuestra imagen y semejanza. Y este es sólo un apunte breve: de la misma manera que nosotras tuvimos que pasar por el quirófano, ellos han de pasar por el gimnasio y participar de esa orgía de músculos emasculados. No sé si es venganza, equilibrio o autoengaño. Is there a problem with a little bit of calesthenics? Por supuesto que no. Claro que me gusta un poquito de… pero con moderación, con sentido, con un propósito individual y propio ante todo.
Hay muchas cosas que yo no puedo hacer y me encantaría que un hombre me ayudara a hacerlas. Y no pasa nada porque haya cosas de chicas y cosas de chicos. Y aunque no estén todo el día echando la lagrimita, también tienen su corazoncito: no son todos unos violadores en potencia. (Qué pena no haber hecho una foto de aquel cartel en un edificio institucional, daba pavor).
Si alguna vez tengo novio y no le gusta que le llame así, y se refiera a mí como «su pareja» exclusivamente y nunca como su novia, dejará de ser mi novio. No soporto esa palabra, pareja. Pfff…
Perdón por esta perorata. Si esta entrada sirve para que volváis a ver Pactar con el diablo me daría por satisfecha ;)
Es más o menos lo que significa esta palabra, o eso he deducido. Me pareció precioso y no encontraba el momento de ponerlo en blog. Ahora lo encontré, junto con la imagen. Hay una historia ahí, o más de una…
Os animo a que la repitáis de vez en cuando, sintiendo TODA LA PALABRA, lo que significa, el por qué del agradecimiento… y veréis como toma cuerpo, dimensión. De repente, estás rodeado por un aura.
Fonética: /t͡ɬasohkɑːmáti/ Casi como se escribe. El comienzo tiene su aquel, se pronuncia /t͡ɬ/, un sonido único donde la lengua se coloca para una ‘t’ pero el aire escapa por los lados (Google AI), la z es /s/, la primera «a» es sonido largo, y el acento tónico está en «ma» (lo que a mí me resulta particularmente difícil siendo la anterior vocal larga, porque tiendo a hacer tónica la larga, o larga la tónica). Probablemente, cuando hayáis logrado dominar la pronunciación, se te haya olvidado por qué estás agradecido 😜pero ¡¡no te confundas!! Céntrate en lo que te hizo/hace que el corazón te arda de emoción 💗🔥
Edit: edité un poco la entrada y he añadido mi marca; ya que la foto y el texto son míos, ¿por qué no?
El aspecto del correo electrónico ofrecido por yahoo! ha cambiado radicalmente. Tengo una cuenta de yahoo desde hace más de 20 años, y su diseño no había cambiado sustancialmente: el mismo look cuasi-noventero que funcionaba, y al que no le echaba mucha cuenta porque era la cuenta «B» para esas cosas que no son importantes. Aunque molaba poder cambiar de vez en cuando el fondo (cada 4 meses, cuando sentía que algo había cambiado dentro de mí), y eso que solo se podía elegir entre menos de 10.
Hace unos meses estuve haciendo limpieza en la bandeja de entrada: pasé de 7000 correos a menos de 3000. Eso es mucho borrar (utilicé varios filtros) y mucho revisar. Sin querer se convirtió en un repaso a mi vida: a mis intentos y fracasos de trabajo, de salud, de gente, de cambios de vida… Ya no estaban los correos de alguien que conocí en Adopta un Tío. Aún recuerdo cómo las hacker-hadas me estaban advirtiendo que no siguiera adelante, pero entonces yo no seguía sus señales ni mis instintos como ahora. Uno con el que me escribí durante bastante tiempo, (luego llegó WhatsApp) y cuya historia —que ha durado 10 años, con largos intervalos— ha desaparecido finalmente hace tres meses, tras una decepción de campeonato, que me ha recordado que cuando uno está jodido, es mejor tirar de pastillas, de vino, o, la mejor opción, de uno mismo.
Ahora yahoo!mail es más limpio, más blanco, más elegante, más redondo; en otras palabras: más google, solo que sin colorines. Estoy contenta con el cambio, me gusta.
P.P.D: Si queréis saber más sobre la creación de yahoo, o al menos, una versión de la historia, echadle un ojo a la serie HALT AND CATCH FIRE. Yo la disfruté mucho… Aunque a mí me cuesta poco disfrutar de Lee Pace ;)
P.P.P.D.: Yo también siento que estoy cambiado de look…
Menuda sorpresa me he llevado al encontrarme con esto, con mi lectura de Esquilo tan reciente y la entrada dedicada.
Se alejó disculpándose y volvió a su casa, feliz de que la satisfacción de su curiosidad hubiera dejado su amor intacto, y de que tras haber simulado ante Odette, desde hacía tanto tiempo, una especie de indiferencia, no le hubiera dado, por culpa de sus celos, esa prueba de que la amaba demasiado, que entre dos amantes dispensa, por siempre jamás, a quien la recibe de amar lo suficiente. No le habló de aquel malhadado incidente; él mismo llegó a olvidarlo. Pero, en ocasiones, la mente se tropezaba en su deambular con aquel recuerdo que ella no había visto, lo hundía más adentro, y Swann sentía un dolor repentino y profundo. Mas al igual que con un dolor físico, los pensamientos de Swann no podían aminorarlo; aunque, al menos, el dolor físico, como es independiente del pensamiento, puede el pensamiento detenerse en él, comprobar que ha disminuido, que ha cesado momentáneamente. Pero aquel dolor, el pensamiento, por el mero hecho de recordarlo, lo recreaba. Querer no pensar en él, era seguir pensando en ello. seguir sufriendo por ello. Y cuando conversando con amigos se olvidaba de su mal, al oír de pronto una palabra que le decían se demudaba, como un herido al que un torpe le toca por descuido el miembro que le duele.
En un principio no había tenido celos de toda la vida de Odette, sino solo de los momentos en que una circunstancia, quizá mal interpretada, le hacía suponer que Odette podía haberle engañado. Sus celos, como un pulpo que lanza una primera, luego una segunda, luego una tercera amarra, se aferraron con solidez a ese momento de las cinco de la tarde, después a otro, y más adelante a otro más. Pero Swann no sabía inventar sus sufrimientos. No eran sino el recuerdo, la perpetuación de un sufrimiento llegado de fuera.
Proust, Marcel En busca del tiempo perdido «Por el camino de Swann», págs. 334-335 y 343, Alfaguara (2024).
Y por cierto, yo también sé lo que es que te cambie la vibra al oír una palabra sin ningún significado especial aparente.
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