Ir directamente al contenido

INTENSITA SPAIN

· · ·

  • sobre el blog
  • archivo / entradas destacadas
  • sobre el blog
  • archivo / entradas destacadas
  • Tu nombre sobre mí

    14/03/2026

    No sé cuándo voy a apagar el móvil sin procrastinar. Siempre pienso que por un guiño mágico, desde una dimensión en la que seguramente habite mi ángel de la guarda, al que estoy muy agradecida, puede que te dé por ponerme un WhatsApp a esas horas en las que solíamos escribirnos. Ufff, esa perífrasis la he usado muy libremente. Qué curioso que diferentes personas usamos las mismas palabras para explicar la misma situación de forma diferente, los mismos fonemas… Es lo mismo, pero no es lo mismo.

    Como soy social-life free y professional-life free, me puedo permitir apagar el móvil pronto, pero esa posibilidad inventada diaria me deja lingering… from what could be, and never is. A veces se me olvida que no lo he apagado y se queda toda la noche encendido.

    Muchas de las cosas que hago a diario, ya sean grandes —más bien medianas—o pequeñas, las pongo bajo el cristal de lo que tú considerarías bueno. ¿Le gustaría? ¿Estaría orgulloso de mí? ¿Este hecho hubiera hecho que las cosas hubieran sido diferentes? ¿Y si hubiera esperado a haber hecho esto o aquello antes de acercarme a él? Es como estar bajo la atenta mirada de unos ojos que en realidad ni siquiera quieren mirarme. Critico cada fracaso bajo el yugo invisible de lo que pudieras pensar, si pensaras en mí.

    Porque ya ha pasado mucho tiempo, mucho… Ahora ni siquiera un día nublado podría hacer que mi recuerdo te acosase. En caso de que muy de vez en cuando lo haga, espero que no se te quede una mueca de disgusto, sino incluso de algo casi parecido al cariño. ¿Pero de qué coño estoy hablando? WHAT!? Cuando me permito tener ese tipo de pensamientos, ¿estoy siendo generosa conmigo misma, me estoy dando algo de consuelo… o me estoy hundiendo más en la miseria? Me decanto por lo primero. Las guerras se ganas batalla a batalla, o sea: día a día.


    Hice todo lo posible. Por meter la pata y por solucionarlo y por volver a estropearlo. Eché el resto. Fui lo más ingeniosa que pude. Hasta llegué a pedirte una revisión de examen —literalmente—. Tardé horas en escuchar la respuesta a esa petición. Y me la concediste, al menos en principio. Quizá no quise leer entre líneas aquel audio que me catapultó a donde nunca había llegado en mi vida (sin contar YesAsia, Ayumi, y toda aquella Story) para luego hacer el recorrido en sentido contrario. Estuve mucho tiempo en la puerta del despacho esperándote. Y ya no reclamé una décima más. Desistí. Lo dejé pasar.

    Yo: «Atención: si vienes, hay obras» (Prosaico, pero real).
    Tú: «Gracias por la información 😉»

    😉 , el emoji para nadar y guardar a ropa.


    Por una casualidad de la vida tienes dos nombres. Después de días, semanas, lo que dio para horas y horas contando lo sucedido [suceso principal: la cita en la que más he metido la pata en mi vida; sucesos posteriores: encontrarte de casualidad un mes después en la calle después de haber estado llorando lo más grande porque estaba convencida de que mi vida había sido una mierda debido a la errónea decisión de no seguir adelante con la operación de pecho hace 20 años – ESAS COSAS PASAN, que vas al gimnasio echa una mierda después de un bajón tremendo y ZASCA, te encuentras al que crees que habría sido el hombre de tu vida, Y ENCIMA ESTABAS GUAPÍSIMO, seguro que habías follado); pedirte quedar otra vez y sí, pero no, etc…], después de muchas lágrimas y risas (porque a veces, recordando el suceso, era imposible no reírse preguntándome cómo cojones pude llegar a decir ciertas cosas el día que quedamos), debido a su memoria selectiva, mi señora madre había olvidado tu nombre (tampoco es que le reproche este olvido). Intentando recordar propuso el nombre de Julio. «No, no se llama Julio, pero gracias, ¡GRACIAS!». Porque al retirar tu nombre real de nuestras conversaciones, tu imagen se diluía ya no solo por el paso del tiempo, y tu poder sobre mí empezaría a perder algo de fuerza.

    Pero Julio tardó en aparecer. Al principio, y como el universo tiene mucha retranca, estuve semanas expuesta a tu verdadero nombre, al que reaccionaba como un resorte. Afortunadamente, ha dejado de asaltarme, pero tal y como explico aquí, estás sobre mí (como una sombra o los ojos del oculista de Gatsby). Se acaba de cumplir un añito y medio de aquel día, y aún puedo experimentarlo, avergonzarme, emocionarme y arrepentirme como si hubiera sucedido ayer.

    Hace un par de meses, hablando con la señora, me justificaba, explicando que todavía te tenía muy presente y te ponía de excusa: «Es que con lo de Julio…». Su respuesta hizo que estalláramos en carcajadas: «Sí, con lo de Julio, y Agosto, y Septiembre…» Porque sí, esto está durando más de lo que pensaba, y ha tenido más impacto de lo que hubiera imaginado. Recuerdo perfectamente que por unas horas o un par de días te había dado por perdido sin ningún aspaviento. No ha cuajado. Vale. Pasando. ¿Por qué volviste a aparecer para ponerlo todo patas arriba?

    Intuía que algo fuerte estaba ocurriendo. Días antes de vernos acabé llorando en casa pensando en el desenlace de una historia imaginaria, de esas que no son realmente historias, sino «el devenir de mi vida» (!) que se sucedía en mi pensamiento con una naturalidad apabullante. Es lo que tiene Francia: todo está permitido, es más natural y queda mejor. Más que la historia, lo que recuerdo es la intensa emoción que me provocó el llanto, eso que mi personaje había acabado sintiendo en aquella comida imaginaria. Cuando me he planteado reproducirla, no logro acceder a aquella emoción, como si se interpusiese una hoja de papel carbón gastado entre aquel momento tan vívido y el presente.


    Y no, no se me pasa. Da igual donde vaya. Eso de que cambiar de aires es bueno para superar u olvidar es una falacia. Como dice Proust en Por el camino de Swann, «en los lugares nuevos en que las sensaciones no están amortiguadas por la costumbre reanimamos, fortalecemos un dolor».

    No soy digna de ser tu novia (ni nada de nada, al parecer) pero un audio tuyo bastará para sanarme.

    ¿Soy una bandera roja andante? No creo.

    Tengo muchísimas cosas buenas, y además, ahora que no me lee nadie, creo que el sexo se ha perdido algo grande conmigo. Sé que con un poquitín de práctica, hacer el amor conmigo hubiera llegado a ser una puñetera obra de arte. (Virgo ascendente Sagitario, no digo más…).

    P.D.: Lo nuestro no ha llegado ni a un polvo vacío. La posibilidad de que aún pudiera ocurrir es otro lingering…

    P.P.D.: Mientras tanto, en los comentarios… Jimena haciendo coaching… Joder… ¿Cuándo me aplicaré el cuento?

    P.P.P.D.: Hubo algo energético oscuro en todo aquello. Se me olvida que esa casa no estaba limpia. Estoy convencida. Sé algo de casas. Quiero decir que seguramente no toda la culpa fue mía. Y tampoco conviene por ahí que yo esté bien: «Demasiado brillo».

    Nota: los nombres de los días de la semana y los meses del año comienzan por minúscula. He optado por la mayúscula porque en la historia hacen las veces de nombres propios.


    SPOILER: No os perdáis una próxima entrada que es la cara B «Me río por no llorar» de esta que habéis leído.

    (Sííí, soy una maldita teaser… Y me encanta…)

  • What’s real?

    13/03/2026
    Can we rely on the the signs we leave while we're dreaming?

    Can we rely on the signs we leave while we’re dreaming?


    ¿Nos fiamos o qué?


    How can you embrace reality in a place that seems unreal?


    Porque este sitio lo es: irreal.


    A veces solo quiero soñar,
    y dejar que el mar me lleve un lugar mejor,
    siguiendo las pistas de mis sueños,
    como la espuma de mar.
    Si es real o no, que lo decidan las olas.

  • Préstame tu molde.

    12/03/2026
    Bitter Sweet Symphony

    En vez de estar buscando trabajo (aunque no serviría de mucho) o haciendo otra cosa supuestamente útil por mi vida, o rallándome y hundiéndome en la más absoluta miseria pensando en la mierda de vida que tengo, he decidido dedicarle un tiempo a este post que, afortunadamente, volvió a saltar en mi reader; un post al que le di un Me gusta rápido, pensando… «Oh, ya lo volveré a leer después», como cuando tenemos una de esas ideas de escritura que pavimentan el camino al Pulitzer y que nunca apuntamos porque seguro que nos acordamos. Esta vez lo dejé en las pestañas del navegador. Además, lo estoy leyendo en la web principal, como a mí me gusta leer los blogs: como sus dueños los diseñaron, ya que forma parte del tono de los textos y del alma del escritor. Qué gran post. Es tremendo.

    Aún siendo filóloga, habiendo analizado un porrón de textos —el último casi inauguró el blog—, y supuestamente habiendo adquirido la expertise para hacerlo correctamente, hay veces que aunque el texto me provoque una intensa emoción, a la hora de expresarlo, parezco retrasada perdida . También me pasa cuando estoy/me relaciono con alguien que me gusta, y vaya si recuerdo cómo me fue la última vez… En mi defensa diré que hablar sobre sentimientos ajenos es algo más complicado que sobre los míos.

    Ahora, me permito decir lo que pienso con el 99% de las personas de este mundo (ese 1% incluye al que menciono agotadoramente en el blog, aun sin nombrarlo). Seguramente, también parezca retrasada. En cualquier caso, me he decidido a compartir estas incoherencias contigo (y con el resto del mundo).

    Este texto es una preciosidad… y plagado de imágenes excelentes, que invitan a leerlo una y otra vez, para toparte con un guiño que habías pasado por alto mientras asimilabas otras sensaciones compartidas con honestidad y maestría. Escribes muy bien, CatBallou. Solo se puede escribir así cuando se ama la vida y lo que la rodea, bueno y malo. Y solo cuando te comprendes —y perdonas, o al menos, haces todo lo posible por hacerlo— a ti misma.

    Cómo me ha gustado lo de «esto luego dolerá precioso»…. A mí me ha pasado, y eso que nunca ha habido reciprocidad… El dolor puede ser muy exclusivo. La manera en la que nos engañamos a nosotros mismos nunca deja de sorprenderme.

    Siento envidia, porque me gustaría poder estar liberada de los bloqueos, reales e imaginarios, propios y ajenos, con los que me enfrento cada día a “mi vida”… para así escribir mejor. No es una excusa. Lo desearía con todas mis fuerzas, y sufro por no poder llegar ahí. Por otra parte, apenas he amado. No he tenido la oportunidad. Y sé que la ficción podría ayudarme, pero es que me da tanta rabia que lo único que vaya a tener en mi vida sea de mentira, que no me lanzo a escribir más sobre lo que sé que podría sentir… o hacer.

    Ni un lobo se atrevería a seguir a su presa
    por los senderos donde yo busqué el amor

    Nosotras lo seguimos haciendo, o lo intentamos, cada una por su lado, como se puede y cuando se tienen ganas. Eso, sí, con una buena banda sonora, de esas que, por un segundo, te convierten en un ser casi invencible, casi feliz.

    Con cariño,

    alguien que también va siempre alerta.

    P.D. Putas palabras que empiezan por “di”…

  • Fire gift

    10/03/2026

    Un regalito energético y visual para todos lo que se pasen por aquí…

    Los leños y yo no hablamos mucho últimamente.
    Ellos hacen lo suyo, y yo lo que puedo, y punto.

  • Sonrisas (I)

    10/03/2026

    Hace poco leí un post o un comentario (era una conversación entre CatBallou & Jöiel – ¡¡la ö me ha salido a la primera con el teclado (porque estaba en CAPS!!) donde creí encontrar un concepto que se infiltró en mi cabeza… o en el corazón. Ni siquiera fueron esas las palabras exactas; lo que recibí fue la imagen de sonrisas de cristal.

    Las sonrisas de cristal son aparentemente delicadas pero en absoluto frágiles, y sobre todo falsas. A una sonrisa así le resbalan los comentarios de cualquier categoría de subnormal, los actos mezquinos, la injusticia, pero también los gestos tiernos, la bonhomía, y resiste hasta la verdad, la lógica o la realidad más adversa. En definitiva: esa sonrisa se mantiene impertérrita ante cualquier situación. Es la sonrisa Profidén con la chispa del cristal que brilla.

    Las sonrisas que se rompen no son de cristal… Todos hemos sentido cómo se nos rompía una sonrisa. A veces es solo el aviso, la grieta por donde empezamos a resquebrajarnos… para acabar rompiéndonos por entero.

    «Si brillo por fuera es porque ardo por dentro»
    Himno para los que están jodidos

    (Estoy escribiendo este post con una idea que me ronda mi cuerpo físico y no sé cuantos más esotéricos: ¡Qué vergüenza de vida, quillo! Pero no creo que vaya a escribir sobre ello: voy a hacer como que no está tan mal…)

  • Eclipsada

    06/03/2026

    No sé qué me ocurre, pero no logro ponerme a escribir y publicar algo decente. Me siento aterrizando aún… Tengo ideas, pero me falta algo… No sé si será energía (volver a tratar de que no me controlen todo el día, entre otras cosas, cansa mucho); influye haber vivido en 7 casas en los últimos 4 años —en esta, que parece ser algo más definitivo, por ser la casa familiar final, aún estamos poniendo las cosas en orden—; adaptarse a tantos sitios nuevos cansa: de nuevo, una habitación/vida que tengo que llenar/ordenar/organizar. Por otra parte, me estoy recuperando de la caída. He tenido dos veces la regla aquí y no sé ni cómo ha pasado el tiempo tan rápido… Estoy a 1000 metros más de altura: he pasado de estar al nivel de mar a estar rodeada de montañas. O quizá sea la posición de los astros: estamos en época de eclipses, Júpiter entra directo en Cáncer… Necesito fluidez mental… Necesito conectar con lo que tengo delante… O mejor aún, desconectar de todo completamente.

  • Hostiateca

    02/03/2026
    Sugerencia de escritura del día
    ¿Qué experiencias te han hecho crecer más?
    Ver todas las respuestas

    Por ejemplo, lo que está relatado en mi sección.

    Las hostias vitales son grandísimas maestras y promotoras de madurez personal. Y la soledad.

  • ¡Uy! La que he liado…

    02/03/2026
    Sugerencia de escritura del día
    Si tuvieras que escribir tu autobiografía, ¿con qué frase empezarías?
    Ver todas las respuestas

    Quien dice autobiografía, dice… «Frase que te define» del Tinder… Me doy cuenta de que los dailyprompts y las bio de Tinder andan ahí ahí de nivel, ¿eh?

    ¿No tienes otra cosa mejor que hacer? Entonces, déjame que te cuente una cosa… sería otra posibilidad para la autobiografía…

  • Pasa diciendo…

    02/03/2026

    Morente – Navarro (*)- Evangelistas

    * = Jimena llorando

    ¿Qué os dice esta frase? A mí, dependiendo del momento, me quiere decir una cosa u otra…

  • Aire fresco

    02/03/2026

    Cuando me levanto me gusta dejar entrar el fresco de la mañana en la habitación. Lo fundamental es que se ventile bien, que entre oxígeno, que se renueve el aire. Ahora en invierno, no me importa que se quede fría, porque lo que también está ocurriendo es que se crea un ambiente nuevo, por estrenar, diferente al de ayer. Uno que se ha destilado en sueños y se ha quedado en la atmósfera: una atmósfera cargada de todo lo que se quedó sin respiración, los suspiros no exhalados plenamente, los momentos fuera de lugar, los pensamientos no alineados con mi ser, mi yo en un ay. Ahora está llena de inhalaciones plenas y espiraciones placenteras, que podrán acompañan mis ideas, ms actos y mis pequeños planes diarios, y me darán ese aire extra que necesitaré durante el día. Aaahhh hhhaaa…

←Página anterior
1 2 3 4 … 9
Siguiente página→
 

Cargando comentarios...
 

Debe estar conectado para enviar un comentario.

    • Suscribirse Suscrito
      • INTENSITA SPAIN
      • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
      • INTENSITA SPAIN
      • Suscribirse Suscrito
      • Regístrate
      • Iniciar sesión
      • Denunciar este contenido
      • Ver el sitio en el Lector
      • Gestionar las suscripciones
      • Contraer esta barra